Hola de nuevo. Esta entrada es para hablar de la importancia de los sueños. A veces pasamos por alto todos esos sueños que tenemos despiertos y dormidos. Y al final nos damos cuenta de que hemos pasado por la vida sin hacer ruido, eso no puede ser, no sólo hay que hacer ruido hay que provocar estruendos en el aire, terremotos y hasta huracanes. Al final de tu vida debes poder sonreir y decirte hice todo lo que quise sin hacer daño a nadie y no me da miedo la muerte porque sólo es una más de mis innumerables aventuras. Adelante.
Sé que los problemas actuales nos tienen a todos en un mundo que consideramos real y que en el fondo no nos gusta, de ahí el estrés y la frustración. Por eso hay que soñar porque los sueños son las vías de escape de ese mundo irreal son la manera de darnos cuenta de que hay cosas mucho más emocionantes que ir a trabajar todos los días ocho horas y después volver a casa agotados sin más. Así todos los días hasta los 65 años cuando no empezamos a vivir ni remotamente mejor si no que nos pasamos lo que nos queda pensando que hacer con el resto de nuestras vidas y cuando por fin lo sabemos nos morimos.
¿Esa es manera de vivir? Pues no. Agarra el rumbo de tu vida, suelta tu melena y haz lo que quieras hacer siempre que no hagas daño a nadie. Baila bajo la lluvia, ve por la calle cantando a voz en grito, besa al hombre que amas sin preocuparte ¿qué pasará? ¿sentirá él lo mismo? ¿cuál será su reacción? eso son cosas que no puedes controlar, pero sí puedes controlar las decisiones de tu cuerpo y besarlo al fin y al cabo ¿pierdes algo que realmente valga la pena? Nos pasamos la vida preguntándonos cómo afectarán las cosas que hacemos a los demás pero... cosas como un beso no hacen daño a nadie ¿no? Disfruta de tu vida, vívela a tu manera de manera que cuando llegues a morir hayas vivido tanto a tu manera que la muerte también sea a tu manera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario